Bésame
Bésame… y quítame de a pocos el carmín de mis labios,
apodérate despacio de mi boca, tentándome con tu aliento,
hurgando con tus ganas, ofreciéndome el cielo con tus labios tibios.
Bésame… y entrégame tu deseo disfrazado de ternura, ábrete paso por mi humedad robándote mi
respiración, adueñándote de mi conciencia, del ancla que me ata a este mundo de donde siempre
quiero escapar.
Bésame… y que tu boca se una a la mía en medio de un baile, en medio de una locura que va calentando
nuestros cuerpos.
Solo quiero tu aliento…
Solo quiero tu boca…
Solo quiero tu lengua acariciando la mía, llenándome de fuego, electricidad y miel. Llenándome de vida
y de pasión.
Bésame… y hazme tuya con tus labios, embriágame de placer en medio de este viaje que no tiene
rumbo, que no tiene un destino; que se guía por la pasión que mueve nuestros cuerpos, nuestros labios
que toman y se descontrolan, que palpan y embisten, que se estremecen y que hablan sin palabras.
Bésame… y llévame a la luna, hazme creer que es de queso. Que tus labios me regalen la ilusión de un
amor sin fronteras, donde pueda descansar, donde pueda soñar; y donde encuentre tus ojos verdes
mirándome con amor.
Bésame… y nunca te detengas, que tus labios son mi esperanza y la puerta en donde se esconde mi
felicidad.
Desnúdame
Desnúdame, pero no me quites la ropa, ten el coraje de ir más allá…
Mira mis ojos y dime si te ves reflejado en mis pupilas, o si el celaje de la tristeza tiñe mi mirada.
No tengas miedo de seguir observando, y si descubres algunas lágrimas no te sientas culpable, es la
soledad de no tenerte junto a mí. El anhelo de querer compartir tus horas y disfrutar tu sonrisa, pero al
mirar mi sombra me doy cuenta que tu lugar no es a mi lado. Que tú necesitas volar, disfrutar de otros
besos, otro olor; ser un gitano del amor sin un lugar estable, y hacer tu campamento donde te
sorprenda la pasión, sin importar un nombre o los sentimientos, solo el deseo de disfrutar lo que venga
con libertad y sin compromisos.
Desnuda mi mente y dime qué encuentras, no te sorprendas por los secretos que escondo. No soy un
ángel ni un demonio; soy una mujer llena de defectos y debilidades que a veces me avergüenza, y que
trato de ocultar bajo muchas fachadas para que nadie sepa dónde golpearme, y cuál es la entrada para
atacar desde adentro y sin misericordia.
Desnuda mi corazón y no huyas si escuchas que grita tu nombre.
Ahí no hay mentiras…
Ahí no hay fronteras…
Ahí no hay límites…
Ahí no hay imposiciones…
Mi corazón solo siente y palpita al ritmo de mis sentimientos.
A veces golpea lento como los días de verano cuando el sol calienta tan fuerte que parece adormecer el
tiempo. Y a veces me duele el pecho de tanto que bombea tan solo por repetir tu nombre. Tiene tanto
poder dentro de mí que cada letra está tallada en mi piel con tinta indeleble, recordándome que mi
libertad es solo una utopía, y que estoy atada a tu cintura por el tiempo que me quede de vida.
Desnuda mi alma y no te asustes por las historias que encontrarás, soy una viajera de la vida que carga
una mochila con dolor, esperanzas marchitas, ilusiones que se quedaron a la vuelta de la esquina, pero
en donde también sigue ardiendo una hoguera que da calor a mis noches de invierno, y me alumbra
cuando me acorrala la oscuridad.
Desnúdame despacio, y mírame con tus lindos ojos verdes. Si te gusta lo que hay detrás de mi piel, toma
mi mano y camina conmigo por las estrellas. Te invito a mirar la vida a través de mis ojos, y a que
sientas la vida con el corazón de un niño donde solo hay el deseo de vivir, disfrutar y sentir sin pensar en
el mañana. Porque el aquí y ahora es suficiente para ser felices y amar con la misma intensidad de un
jovenzuelo que recién descubre las delicias del amor.